Blog sobre la construcción de mi maqueta de trenes Märklin y sobre temas ferroviarios en general.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Colocación del césped y el balasto

El césped que voy a colocar proviene de uno de esos rollos de césped preconstruidos de la marca Noch que compré hace unos cuantos años para la primera maqueta que monté.
Del rollo completo sólo usé un trocito así que el resto lo aproveharé para decorar allí donde quiera poner hierba y sea una zona más o menos plana.

Primero he cortado más o menos a medida los tres trozos que me hacen falta para tapar la zona verde. Cerca de la vía pondré balasto, y cerca de los muros pondré hierbas altas, y piedras así que tampoco es tam importante que quede perfectamente enrasado.


Una vez cortados todos las piezas necesarias, se recortan los lugares donde van los postes de la catenaria.


El césped se pega a la base con cola blanca de carpintero que se extiende con un pincel para que quede ditribuida uniformemente.


El balasto que he elegido ha sido el que he hecho de la arena de gato que he tamizado esta mañana. No le he añadido ningún color porque el que tiene ya me gusta. Es un tono gris amarronado con algunas piedritas de color gris oscuro y algunas marrones oscuras. Si cuando se seque no me gusta el color, siempre puedo darle una manita de pintura al agua para conseguir el tono que desee.


Para que la cola diluida con agua penetre entre las piedritas del balasto se usa un poquito de alcohol que ayuda a vencer la tensión superficial del agua y permite que la cola pegue todas y cada una de las piedritas del balasto.


Para pegar el balasto he usado cola blanca de carpintero diluida 1 a 2 (una parte de cola con dos de agua) con agua destilada. La cola de carpintero que uso cuando se seca se queda transparente y no se ve.


Para aplicar la mezcla de cola y agua, me he agenciado un botecito de esos que van llenos de gotas para la nariz que andaba por casa. Aplicar la cola con el botecito es de lo más sencillo, sólo hay que apretar el bote y salen gotitas que se pueden colocar con precisión donde haga falta.


Todo el conjunto encolado queda así. Mañana, cuando la cola esté seca le pasaré la aspiradora para limpiar las piedras que se han quedado en lugares donde no se supone que deben ir y dejar sólo las del balasto. Por supuesto, a la hora de colocar el balasto y sobre todo de pegarlo, hay que tener cuidado de no tapar las fijaciones de los postes de la catenaria.

Balasto con arena de gato

El siguiente paso en la decoración de la vía del puente inferior, es poner el césped y el balasto. Para el césped tengo un rollo de noch de hierba verde que compré para la primera maqueta.
Para el balasto compré también para la primera maqueta arena de la que se usa para que los gatos hagan sus cosas (sepiolita). Con un poco de paciencia y un cedazo que me he construido conseguiré el tamaño adecuado para el balasto.

Para constuir el cedazo o tamiz, he cogido cuatro cachos de madera que tenía por ahí sobrantes de la construcción de la maqueta y los he unido con chapas y tornillos.


El filtro de la arena es la misma malla que uso para dar forma al relieve de la maqueta y que luego cubro con escayola. Como me parece que los agujeros de la malla son demasiado grands, la estirado un poquito y así los agujeros quedan un poco más pequeños.


Para sujetar la malla a la madera, nada mejor que unos cuantos tornillos de diámetro pequeño para evitar que se rompa la malla.


El cedazo terminado tiene esta pinta. Tiene capacidad para un poco más de un puñado de arena, si se le pone más, se sale al agitar para revocer la arena.
También podría haber puesto las maderas en vertical en lugar de en horizontal y habría conseguido más capacidad, pero como la malla no es que sea muy resistente, tampoco me he querido arriesgar para que no se rompa cuando lo llene de arena. Además es más fácil tamizar poca arena al mismo tiempo que tamizar grandes cantidades.


La arena de gato que uso tiene diferentes diámetros, desde bastante grandes a polvo.


Se pone un puñado en el tamiz y se agita.


Después de tamizar quedan unas piedritas uniformes en tamaño y de diámetro ideal.


Al ritmo que sale el balasto, calculo que de 5 kilos de arena de gato saldrán unos 900 gramos de balasto en condiciones. Esos 5 kilos de arena de gato me costaron unos 2€, así que me sale el kilo de balasto a poco más de 2€.
Por supuesto, el tono del balasto es modificable con pintura o con betún de judea que espero conseguir en mi próxima visita al mercadillo de Masadas en Barcelona.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Cuando las cosas no se hacen bien

Al intentar poner la catenaria en el otro lado del túnel, me di cuenta de que había poco sitio para meter la mano, pero aún así, como yo soy muy cabezón me convencí de que se podía hacer y me puse a ello.
Después de pelearme un par de horas con las varillas, las fijaciones y de múltiples arañazos en las manos, me di por vencido y reconocí mi error. No debí haber tapado el túnel antes de colocar la catenaria, o al menos, debería haber previsto que iba a tener poco sitio y tendría que haber hecho el relieve del terreno de otra manera que me hubiese dejado suficiente espacio por detás para ponerla luego sin problemas.
Aplicando aquello de "a grandes males, grandes remedios", cogí el martillo y me lié a martillazos con la escayola que me molestaba para romperla y quitarla.


Obviamente la destrucción no afectó únicamente al relieve, la "onda expansiva" afectó también al portal del túnel.


Como el anterior portal me lo cargué, me ha tocado construir otro. Esta vez, como ya tenía experiencia, he pintado las piezas antes de colocarlas y así ya no tengo que preocuparme de manchar las vías al pintar. Esto es una cosa importante para próximas construcciones.


En el espacio libre que ha dejado la escayola del relieve y el portal, pondré el portal, luego la catenaria y luego taparé el relieve. Eso sí, esta vez dejaré más altura libre por si tengo que meter la mano el el futuro.


De tanto pasar por debajo de la maqueta para llegar a la parte trasera, rompí un trozo que ahora he reparado y luego tendré que pintar.


Una vez colocado y fijado en su sitio el nuevo portal, sólo me queda fijar las guías de la catenaria y poner la malla sobre la que irá la escayola...

El nuevo portal, además de no estar roto, está mejor pintado porque lo he pintado antes de colocarlo en su sitio.


La lección que he aprendido es que antes de tapar nada, hay que estar totalmente seguro de que lo máximo que habrá que hacer ahí debajo será encarrilar algún convoy que se descarrile. Si no quieda más remedio que tapar, entonces dejar suficiente sitio para maniobrar debajo con las herramientas que sea necesario usar para terminar de construir por debajo aquello que haga falta.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Entrada de la catenaria en el túnel

Después de hacer varias pruebas para encontrar el mecanismo de bajada de los pantógrafos en la boca del túnel y adaptarla a la altura de la catenaria, me decidí por usar una varilla metálica de latón como guía.
Para construir la guía de bajada he soldado un extremo de la catenaria (el que queda dentro del túnel) a la varilla. La varilla es hueca, por lo que se puede introducir la catenaria por dentro.
Con un poquito de estaño se fijan ambas cosas (importante el usar decapante para el latón y la catenaria, si no no se sueldan!).
Una vez soldado todo, con una lija finita se le da a la junta para conseguir una suferficie plana para que el pantógrafo no se enganche.


Dentro del túnel se fija la varilla de guía con cola caliente a la parte superior del túnel, en mi caso, a la madera que soporta la vía del nivel superior.

Para que la varilla quede al nivel óptimo se fija un soporte a las paredes del túnel que baje la guía hasta la altura adecuada.


Para que la guía no se mueva de su sitio se suelda con una gotita de estaño al soporte que se ha puesto anteriormente.


Yo he puesto dos varillas porque hay un desvío y dos tramos de catenaria, en función de si se va por un lado u otro del desvío, actúa más una guía que la otra.


La guía baja el pantógrafo de manera gradual hasta la altura adecuada. Es importante dejar la varilla sin irregularidades que puedan provocar enganches del pantógrafo.


La longitud total de la varilla dependerá de la altura hasta el punto en el que se sujeta al nivel superior, en mi caso son unos 18 centímetros.


Aquí se ve como la locomotora al tomar el desvío en curva baja el pantógrafo apoyándose en la guía de la derecha.


Desde fuera del túnel el sistema de bajado de la catenaria no se ve. Para evitar que el pantógrafo ancho choque con el portal, la catenaria tiene que ir bastante baja.


En este vídeo se puede apreciar cómo baja el patógrafo siguiendo la gúia.



Sí, la mano que se ve es mía... no hay corriente en la maqueta!